El ritual de las parrillas


Una tipica parrilla

En Venezuela las parrillas son como un ritual. Se juntan hombres y mujeres de una misma tribu para celebrar, comer, beber y demostrar cada uno lo que es capaz de hacer.
Como si fuese una antigua ceremonia ancestral los hombres y las mujeres se separan, cada grupo a realizar tareas específicas. Las mujeres se encargan de la preparación de los alimentos mientras que los hombres se encargan del fuego.

Encender los carbones es todo un proceso. Los hombres rodean la parrillera y se pelean por la oportunidad de encenderla. Parece un baile de tambores. A la más mínima falla de uno en el intento de prenderla entra el otro al ruedo criticándolo y desplazándolo. Los que están en la rueda gritan “Ayyy, no sabe prender los carbones, así no es… Quítate” y cánticos por el estilo. Y el que está adentro se defiende: “Estos carbones están vencidos”, “Es que hace mucha brisa”, etc.

Cada hombre trata de realizar la tarea a su manera. Según algunas creencias, el humo del papel periódico invoca a los dioses de las parrillas, por lo que algunos suelen utilizar grandes cantidades de este papel. Otros necesitan la ayuda de sustancias inflamables. Otros se concentran en construír cuevas con los carbones. Todos utilizan al menos media caja de fósforos.

Una vez encendidos los carbones, el que lo logra obtiene el título de “El Parrillero”. De ahí en adelante él tendrá el honor y la responsabilidad de encargarse de la carne. Claro, solo mientras ésta esté sobre la parrillera, ya que las mujeres se encargarán de traérsela adobada, y él solo cuidará que no se chamusque ni que quede cruda. Además será responsable por cumplir con las exigencias de su público que estarán pidiéndole “la mía término medio”, “la mía tres cuartos”, “éste de aquí es el mío”, etc.

A cambio de esta responsabilidad, “El Parrillero” goza de la libertad de comer y comer trocitos de cuanta carne le pase por delante con la excusa de que la está probando. Además, puede reservarse el mejor pedazo de carne que vea para él.

Al final todos dan gracias a los dioses de las parrillas y la ceremonia se cierra con alguien mencionando la típica frase: “Ahora es que está buena la brasa”.

Un pensamiento en “El ritual de las parrillas

  1. yaggo11

    Tambien hay que mencionar los trucos para la parrilla, como el "azucar" para quitarle el sabor al kerosene, la cerveza para calmar las llamas, pinchar la morcilla, el chorizo y la chistorra…

    El pollo hay que cocinarlo antes, las mujeres preparan el "mojito" y con una brocha de ajoporro (creo que se llama asi) se va barnizando la carne cada vez se voltea…

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